PERDIDA EN LA TORMENTA
Cansada, dolorida y muerta en vida, así me sentía un día cualquiera al venir de entrenar, pesarme y ver que no había resultados, después de más de veinte días de lucha constante... Nadie, absolutamente nadie mejor que yo puede saber lo que es intentar levantarte del sofá y no poder, del dolor tan grande que tienes de pies, por dar lo mejor de ti en cada entreno, esforzarte al máximo, para que luego, no veas recompensas... Mi médica, la que siempre me apoyó y me sigue apoyando en mi proceso, me recomendó la cirugía bariátrica, pero mi entrenadora de aquel entonces, me dijo que podría conseguirlo yo sola, y pues claro, esa sensación de pensar en poder lograr tú misma, tu gran sueño sin ayuda de una cirugía, pues era mayor que la realidad que estaba pasando a mi alrededor, que era la de estar necesitando un pequeño gran empujón y no verlo. Me negué completamente a pensar en operarme, pues yo creía que sola podría, no quería tener que andar contando que me había opera...